
Fernando Lugo y Rubén Blades probablemente tengan solo dos cosas en común: su afición en la búsqueda de un mejor bienestar para sus naciones a través de la política, y el que ambos me recordaron a una mujer muy especial...
Les iba a escribir el por qué me afectó tanto la visita de Fernando Lugo a Ecuador (en especial, a ese pequeño pueblito del centro del país...) Pero me arrepentí...
(Mi rinconcito escondido... Aquel lugar en el que aprendí a sonreír nuevamente... Aquel rinconcito que nunca podré olvidar...)
Muchos ya lo saben... Y los que no, por lo menos lo intuyen...
Si, muchachos... Esa visita, que nada tiene que ver con mi pasado, me recordó a esa personita... Aquella por la que alguna vez soñé despierto... Aquella que me enseñó que el amor a primera vista realmente existe...
Como lo diría mi amigo Carlos, "fueron más los prejuicios en aquella época... Y me arrepiento..."
"No pasarás como las otras que mi espera visitaron.
Se detuvieron un instante, y siguieron su camino.
Dejando sólo como huella, memorias de dolor,
al usar mi corazón como un punto de partida,
sin pensar en que mi amor corre largo y sin mentiras.
Mi ayer está lleno de historia escrita en tantas despedidas,
que el tiempo adquiere hasta la forma de mil tristezas repetidas.
Apareciste entre mi sombra, cual estrella en firmamento,
y me has hecho sentir dentro que se cierran las heridas
que causaron mis intentos por creer en otras vidas.
Quédate en mi, te ofrezco un alma en decepciones concebida,
que con tu amor has transformado en una casa de alegría.
Amada, quédate conmigo, ¡¡que esta vez sea diferente!!
Ya no quiero continuar por las otras amargado.
Jamás merece perdón el que nunca ha perdonado.
No pasarás, he madurado en tu cuerpo y tus sentidos.
Tú, perdernal en mi tiniebla; yo, vino añejo a ti ofrecido.
Te pido, quédate conmigo en esta curva del camino.
Ya no me duele el pasado, ni lamento lo perdido.
No me importa hacerme viejo... Si me hago viejo contigo..."
Tema: Vino Añejo
Cantante: Rubén Blades
(Snif!!!... No tengo ni una foto para recordarla!!!... Snif!!!...)
PD: La canción va para las dos: aquella niña a quien nunca pude olvidar... Y a mi belleza colombiana, quien ahora me invita a soñar...
Les iba a escribir el por qué me afectó tanto la visita de Fernando Lugo a Ecuador (en especial, a ese pequeño pueblito del centro del país...) Pero me arrepentí...
(Mi rinconcito escondido... Aquel lugar en el que aprendí a sonreír nuevamente... Aquel rinconcito que nunca podré olvidar...)
Muchos ya lo saben... Y los que no, por lo menos lo intuyen...
Si, muchachos... Esa visita, que nada tiene que ver con mi pasado, me recordó a esa personita... Aquella por la que alguna vez soñé despierto... Aquella que me enseñó que el amor a primera vista realmente existe...
Como lo diría mi amigo Carlos, "fueron más los prejuicios en aquella época... Y me arrepiento..."
"No pasarás como las otras que mi espera visitaron.
Se detuvieron un instante, y siguieron su camino.
Dejando sólo como huella, memorias de dolor,
al usar mi corazón como un punto de partida,
sin pensar en que mi amor corre largo y sin mentiras.
Mi ayer está lleno de historia escrita en tantas despedidas,
que el tiempo adquiere hasta la forma de mil tristezas repetidas.
Apareciste entre mi sombra, cual estrella en firmamento,
y me has hecho sentir dentro que se cierran las heridas
que causaron mis intentos por creer en otras vidas.
Quédate en mi, te ofrezco un alma en decepciones concebida,
que con tu amor has transformado en una casa de alegría.
Amada, quédate conmigo, ¡¡que esta vez sea diferente!!
Ya no quiero continuar por las otras amargado.
Jamás merece perdón el que nunca ha perdonado.
No pasarás, he madurado en tu cuerpo y tus sentidos.
Tú, perdernal en mi tiniebla; yo, vino añejo a ti ofrecido.
Te pido, quédate conmigo en esta curva del camino.
Ya no me duele el pasado, ni lamento lo perdido.
No me importa hacerme viejo... Si me hago viejo contigo..."
Tema: Vino Añejo
Cantante: Rubén Blades
(Snif!!!... No tengo ni una foto para recordarla!!!... Snif!!!...)
PD: La canción va para las dos: aquella niña a quien nunca pude olvidar... Y a mi belleza colombiana, quien ahora me invita a soñar...