... o los cinco, como cuando terminé formando un pentágono amoroso hace algunos años... Jeje... Eran esos tiempos de amores adolescentes y pocas responsabilidades... Algún día les contaré esa historia...
Ahhh, vaya... Qué tiempos aquellos!!!...
El caso es, amigos míos, que me siento impotente y enamorado... (Acaso puede uno enamorarse de un lejano recuerdo, eh??...)
Talvez si... o quizás no...
(Jeje... Este ya parece un post para mi otro blog!!!...)
Como ya lo he venido comentando, hay una persona especial que no puedo olvidar, a pesar de intentarlo muchísimas veces... Y es que, si antes no creía en el amor a primera vista, el día que la conocí empecé a creer en él...
Aquella niña que conocí en un rinconcito escondido de mi querido país!!!...
Lo que más me entristece, preocupa y mata lentamente es la duda de saber si está con alguien que vale la pena... He visto tantas y tantas cosas que muchas veces me pongo a analizar por qué los vagos de esquina tienen tanta suerte para enamorar a aquellas mujeres de ensueño, mientras que quienes nos ganamos el dinero trabajando muchas veces no tenemos alguien que nos arrime el hombro luego de un cansado día de trabajo... No hablo por hablar, he visto como las chicas (en especial aquellas que vienen de pueblitos pequeños) caen rendidas ante las palabras dulces y envenenadas de hombres que solo buscan aprovecharse de ellas... Y eso es, precisamente, lo que no quiero que le pase a ella...
Con tanto trabajo que tengo en la cabeza, siempre me queda espacio para pensar en ella... Y para esperar que no esté cometiendo algún error que pueda entristecerla...
Ahhh, vaya... Qué tiempos aquellos!!!...
El caso es, amigos míos, que me siento impotente y enamorado... (Acaso puede uno enamorarse de un lejano recuerdo, eh??...)
Talvez si... o quizás no...
(Jeje... Este ya parece un post para mi otro blog!!!...)
Como ya lo he venido comentando, hay una persona especial que no puedo olvidar, a pesar de intentarlo muchísimas veces... Y es que, si antes no creía en el amor a primera vista, el día que la conocí empecé a creer en él...
Aquella niña que conocí en un rinconcito escondido de mi querido país!!!...
Lo que más me entristece, preocupa y mata lentamente es la duda de saber si está con alguien que vale la pena... He visto tantas y tantas cosas que muchas veces me pongo a analizar por qué los vagos de esquina tienen tanta suerte para enamorar a aquellas mujeres de ensueño, mientras que quienes nos ganamos el dinero trabajando muchas veces no tenemos alguien que nos arrime el hombro luego de un cansado día de trabajo... No hablo por hablar, he visto como las chicas (en especial aquellas que vienen de pueblitos pequeños) caen rendidas ante las palabras dulces y envenenadas de hombres que solo buscan aprovecharse de ellas... Y eso es, precisamente, lo que no quiero que le pase a ella...
Con tanto trabajo que tengo en la cabeza, siempre me queda espacio para pensar en ella... Y para esperar que no esté cometiendo algún error que pueda entristecerla...
