
En la mañana, mientras escuchaba un disco de Pancho Terán, me puse a pensar en como se sintieron los integrantes de ese gran grupo musical ecuatoriano llamado Contravía –el Pancho era parte del grupo- cuando se separaron para seguir cada quien por su camino… Estoy seguro que ellos no fueron ni serán el único grupo de amigos que debió separarse luego de un buen tiempo de vivir tantas cosas juntos!!...
Talvez todos hemos experimentado esa sensación en algún momento… Los amigos de la escuela, la “pata” del colegio, los “chicos y chicas” de la universidad, los “camaradas” del barrio, los compañeros de la oficina… Hay tantas y tantas historias de buenos y grandes grupos de amigos que, por una u otra razón, debieron separarse después de muchos años juntos...
Tengo una en especial que quiero compartir: Recuerdo que en mi último año de universidad un grupo de amigos ganó las elecciones para conformar el gobierno estudiantil de mi Facultad… En ese grupo había personas que cursaban diversos niveles, desde los atemorizados “novatos” de primer nivel hasta los experimentados “viejotes” de último, pero el grueso del grupo lo conformábamos los estudiantes de mi promoción…
Fue una temporada de intenso trabajo y que abarcó todos los frentes posibles para un gobierno formado enteramente por estudiantes… Todos quienes lo integraban –y claro, los amigos que los apoyábamos- aportamos con nuestro granito de arena, y al finalizar el año de gestión vimos la gran cantidad de obras y proyectos que habíamos realizado… Verdaderamente hicimos el cambio que toda la Facultad anhelaba desde hacia años atrás… Con el riesgo de pecar de presuntuoso, creo que este gobierno estudiantil fue, sin lugar a dudas, uno de los mejores que tuvo mi Facultad –y probablemente la Universidad entera- en toda su historia…
El discurso que mi amigo –el entonces presidente saliente- pronunció en la ceremonia de “cambio de mando” comenzó con unas palabras que se quedaron grabadas en la memoria de los asistentes: “La Ingeniería Mecánica de hoy es mucho mejor que la Ingeniería Mecánica de hace un año…” ¡¡Y era cierto!!... ¡¡Hicimos todo lo que los otros gobiernos estudiantiles no lograron hacer durante los cinco años que estuve en la Universidad!!... El legado que dejamos fue impresionante!!... Quizá lo que más nos enorgullecía fue saber que fuimos parte y actores de ese cambio…
Ese día fue el último de la “AEIM 2003”… Y ese día fue el último que todos sus integrantes, directos e indirectos, pudimos estar juntos… Después, cada quien tomó su camino… Todos fuimos graduándonos paulatinamente y salimos de la universidad, y como es de suponerse, el trabajo y las ocupaciones hicieron que las relaciones se fueran distanciando poco a poco…
Un año después nos reencontramos muchos de los chicos que formamos ese exitoso grupo, durante el matrimonio de una de sus integrantes. No eran todos los que estábamos, ni tampoco estaban todos los que eran, pero igual fue muy chévere e interesante reencontrarnos y recordar juntos los grandes y extraordinarios momentos que pasamos durante esa, la administración de la AEIM 2003…
"El desafío es la ruta al éxito, y nuestro desafío ha sido el hacer de cada iniciativa una realidad de calidad, excelencia y permanencia, sello inconfundible de todos aquellos que tenemos el orgullo de ser llamados GUAYPEROS..."
Talvez todos hemos experimentado esa sensación en algún momento… Los amigos de la escuela, la “pata” del colegio, los “chicos y chicas” de la universidad, los “camaradas” del barrio, los compañeros de la oficina… Hay tantas y tantas historias de buenos y grandes grupos de amigos que, por una u otra razón, debieron separarse después de muchos años juntos...
Tengo una en especial que quiero compartir: Recuerdo que en mi último año de universidad un grupo de amigos ganó las elecciones para conformar el gobierno estudiantil de mi Facultad… En ese grupo había personas que cursaban diversos niveles, desde los atemorizados “novatos” de primer nivel hasta los experimentados “viejotes” de último, pero el grueso del grupo lo conformábamos los estudiantes de mi promoción…
Fue una temporada de intenso trabajo y que abarcó todos los frentes posibles para un gobierno formado enteramente por estudiantes… Todos quienes lo integraban –y claro, los amigos que los apoyábamos- aportamos con nuestro granito de arena, y al finalizar el año de gestión vimos la gran cantidad de obras y proyectos que habíamos realizado… Verdaderamente hicimos el cambio que toda la Facultad anhelaba desde hacia años atrás… Con el riesgo de pecar de presuntuoso, creo que este gobierno estudiantil fue, sin lugar a dudas, uno de los mejores que tuvo mi Facultad –y probablemente la Universidad entera- en toda su historia…
El discurso que mi amigo –el entonces presidente saliente- pronunció en la ceremonia de “cambio de mando” comenzó con unas palabras que se quedaron grabadas en la memoria de los asistentes: “La Ingeniería Mecánica de hoy es mucho mejor que la Ingeniería Mecánica de hace un año…” ¡¡Y era cierto!!... ¡¡Hicimos todo lo que los otros gobiernos estudiantiles no lograron hacer durante los cinco años que estuve en la Universidad!!... El legado que dejamos fue impresionante!!... Quizá lo que más nos enorgullecía fue saber que fuimos parte y actores de ese cambio…
Ese día fue el último de la “AEIM 2003”… Y ese día fue el último que todos sus integrantes, directos e indirectos, pudimos estar juntos… Después, cada quien tomó su camino… Todos fuimos graduándonos paulatinamente y salimos de la universidad, y como es de suponerse, el trabajo y las ocupaciones hicieron que las relaciones se fueran distanciando poco a poco…
Un año después nos reencontramos muchos de los chicos que formamos ese exitoso grupo, durante el matrimonio de una de sus integrantes. No eran todos los que estábamos, ni tampoco estaban todos los que eran, pero igual fue muy chévere e interesante reencontrarnos y recordar juntos los grandes y extraordinarios momentos que pasamos durante esa, la administración de la AEIM 2003…
"El desafío es la ruta al éxito, y nuestro desafío ha sido el hacer de cada iniciativa una realidad de calidad, excelencia y permanencia, sello inconfundible de todos aquellos que tenemos el orgullo de ser llamados GUAYPEROS..."